El arte de la exposición oral científica

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Conoce el tema que vas a exponer
Antes de comenzar a hablar, es esencial que estés familiarizad@ con tu tema. Investiga y estudia el tema sobre el que vas a exponer o hablar en público antes de presentarlo. Asegúrate de entenderlo al 100% para sentirte cómod@ ante cualquier pregunta que puedan hacerte.

Conocer a fondo tu tema te permitirá hablar con confianza, autoridad, y sobre todo, más seguridad.

Conoce a tu audiencia
Uno de los aspectos más importantes a la hora de preparar una presentación oral es conocer a qué público irá dirigida, de forma que pueda resultar comprensible y atractiva para la audiencia. Lo más recomendable es que la exposición sea accesible a todo el mundo, transmitiendo las ideas principales de la investigación de una manera clara y amena. Se pueden introducir algunos detalles más técnicos dirigidos a los especialistas en el área, pero no demasiados. Si alguna persona, en particular, quiere profundizar en el tema, puede hacerlo leyendo la memoria escrita presentada.

Conoce a tu audiencia antes de comenzar tu presentación. Asegúrate de que tu contenido sea relevante para ell@s y adapta tu estilo y tono de voz en consecuencia. Esto ayudará a que tu audiencia se sienta más conectada contigo y con tu mensaje.

Define el tema central
Cuando la audiencia te escuchó una hora seguida y no puede titular tu exposición con un enunciado simple, probablemente fallaste en el eje del discurso.

Un buen ejercicio es sintetizar el tema en 140 caracteres como si fuera un tweet y compartirlo al inicio de la presentación.

Selecciona la información más importante. Sé breve y concis@. 
Mantén tu presentación breve y concisa. Asegúrate de que tu audiencia reciba la información más importante de manera clara y sin rodeos. Evita divagar o perder el hilo de tu presentación.

Evita presentaciones muy recargadas y con un número excesivo de diapositivas. Crea una estructura de presentación clara.
Una presentación bien estructurada es fácil de seguir y recordar. Divide tu presentación en secciones claras y asegúrate de que cada sección fluya naturalmente a la siguiente. Usa frases de transición para ayudar a que la audiencia siga tus pensamientos.

Elige un diseño adecuado de diapositivas. Usa apoyo visual. Prescinde del abuso de recursos visuales en las diapositivas.
Las diapositivas , gráficos y otros medios visuales te ayudarán a mantener la atención de tu audiencia y reforzar tus puntos. Sin embargo, ten cuidado de no depender demasiado de los medios visuales, ya que esto puede distraer a la audiencia de tu mensaje.

El diseño tradicional es sencillo: un buen encabezado, una idea principal breve o esquemática y dos o tres viñetas que agreguen detalles de apoyo en forma de palabras clave o enunciados cortos.
No se debe incluir en la transparencia una transcripción completa de lo que se dice en la exposición. 

Realiza la presentación a ritmo normal, vocalizando y entonando adecuadamente.
Habla a un ritmo natural y usa un tono agradable y amigable. Evita hablar demasiado rápido o demasiado lento y evita un tono monótono o aburrido. Usa énfasis y entonación para resaltar los puntos clave.

La exposición debe realizarse en un tono formal, pero que resulte ameno y atraiga la atención de la audiencia.

Mantén el contacto visual
Durante la presentación el/la ponente debe dirigirse al público en todo momento, excepto en los breves instantes en que quiera señalar algún aspecto de la pantalla donde se proyectan las diapositivas. Es importante por tanto llevar muy bien preparado lo que se quiere decir, para no tener que consultar notas ni mirar continuamente la pantalla, donde seguramente una parte de lo que se está diciendo también está escrito.

Mantén el contacto visual con tu audiencia. Esto muestra confianza y te ayuda a conectar con ellos de una manera más profunda. Evita leer directamente de tus notas y usa las diapositivas visuales como guía.

Dibuja las ideas
Las historias (“esto me recuerda cuando…”), las analogías (“es como…”), los ejemplos (“supongamos que…”), son maneras prácticas y entretenidas de mantener la atención de la audiencia. Muchas veces los temas tratados son complejos y precisan de coloridos detalles para poder comprenderlos.

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Transmite tu energía y entusiasmo
Puedes hacer una presentación oral destacada en su contenido y organización pero si no demuestras la importancia que la investigación tiene para ti, así como el placer que te produce compartirlo, el público se dedicará a mirar su móvil o conversar con el que se sentó al lado.

Fomenta la retroalimentación
Pide a tu público que te formulen preguntas, aporten una idea o realicen un comentario para mantener la atención y al mismo tiempo, despertar interés. La participación activa es fundamental en concentración así como en la motivación. Deberás encargarte de que no te interrumpan constantemente, por lo que es recomendable que generes los espacios directamente.

Planea los momentos en los cuales solicitarás preguntas por parte del público o pedirás comentarios.

Prepárate para preguntas
Considera cuáles son las preguntas más probables y piensa en cómo responderlas de manera clara y concisa. Si no sabes la respuesta a una pregunta, no te preocupes, simplemente di que la investigarás y proporciona una respuesta a la persona más adelante.

Practica, practica, practica
La presentación tiene que haber sido preparada y ensayada varias veces, si es posible delante de otras personas, pero sin que se note que se sabe de memoria, porque la entonación asociada resulta muy tediosa. Al contrario, debe parecer natural y casi espontánea, aunque no lo sea. El ensayo es fundamental para asegurarse de que la exposición cumple estrictamente el tiempo establecido.

Grábate con tu móvil, para que luego puedas verlo e identificar qué áreas has de mejorar o ajustar. Podrás ver también el lenguaje corporal que es también importante en cualquier exposición en clase.

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